CSKA Moscú vs Real Madrid EN VIVO por internet

Comparece el Madrid golpeado en el Luzhniki, una de las pocas grandes plazas europeas que le quedan por conquistar. Llega herido por los puñales del Sevilla y zarandeado por la impenetrabilidad defensiva del Atlético. Entre ambos han reducido su cuenta liguera a un punto en los dos últimos partidos, impidiendo el despegue de los blancos al frente de la tabla por desaprovechar las concesiones del Barça.

Pero esta noche, con la fresca de Moscú, vuelve a sonar el himno de la Champions, y eso para el Madrid son palabras mayores. Se tensan los músculos, se agudizan los sentidos, se hinchan los pulmones. En Europa firmó el Madrid su mejor actuación del curso (el 3-0 ante la Roma) y a Europa vuelven los blancos con la esperanza de retomar el rumbo en su competición, esa en la que llevan casi 900 días reinando.

Llega el Madrid, decíamos, tocado. En lo moral y en lo físico. Sin Isco, Marcelo y Bale, los tres fuera por percances de distinto alcance y gravedad, y sin Ramos, al que Lopetegui ha dado descanso. Es medio equipo, por lo que toca tirar de fondo de armario. Habrá minutos para los Nacho, Ceballos y Lucas Vázquez, (aunque resta por asignar una plaza en la defensa por la que pujan Odriozola, Vallejo y Reguilón), que asumirán la responsabilidad de tirar del equipo en una visita que, cuando se dibujó en el calendario, aparecía marcada con tres puntos para el equipo blanco. Eso era antes de conocer las circunstancias en las que el Madrid llegaba a Moscú.

El escenario del partido ha cambiado y el hasta el CSKA, un equipo que en teoría debería aspirar a la Europa League en un grupo con Madrid y Roma como grandes capos, se ve en condiciones de desafiar al tricampeón de Europa. Su entrenador,Viktor Goncharenko, cree que es un buen momento para medirse a los blancos, a los que ve con dudas. Lopetegui, en sala de prensa, recogió el guante y respondió de forma lapidaria: “Mañana hablaremos”. Confía el técnico en la reacción de su equipo tras más tropiezos seguidos de los que el madridismo está acostumbrado.

Nunca es buena idea menospreciar el alma de un campeón, y todo apunta en Moscú a un once con alma, con presencia de jóvenes y cantera, una receta que al Madrid le ha funcionado muy bien en los últimos años. Faltan, eso sí, pesos pesados, jugadores que suelen marcar la diferencia. Pero esta es la plantilla que se diseñó en verano, sabiendo que se podían dar circunstancias como las actuales.

De manera que resta por ver si la seductora melodía europea vuelve a sacar lo mejor de los jugadores blancos. El escenario es el ideal para reivindicarse. En este estadio, testigo de algunos de los momentos más importantes en la historia del deporte, nunca ha ganado el Madrid, pero se trata de precedentes de otra época. Su última visita fue en 2012, antes de que se iniciara el actual ciclo imperial de los blancos en Europa. Ahora el Madrid llega como tricampeón continental y con ciertas urgencias, circunstancia en la que los blancos suelen sacar lo mejor de sí mismos. Vuelve, en fin, la medicina Champions. El bálsamo que suele curar todos los males del Madrid.