Manchester United – Real Madrid, en directo

El Manchester United será el primer rival del Real Madrid. Claro que si atendemos a la definición de su técnico, de José Mourinho, tras caer 1-4 en Michigan ante el Liverpool, en verdad es otro equipo el que tendrá en frente la escuadra de Lopetegui. Dice Mou que su United es menos United. Una versión B. Una versión pobre. “No es ni un 30% de mi equipo”, refunfuñó. ¿Lo dijo por las ausencias de los mundialistas Lukaku, Pogba, Fellaini, Lingard y Rashford? Seguramente tenga que ver, pero en su amarga queja hay más de reclamación para hacer nuevos fichajes que de lamento por los que no están. Puro Mourinho.

“He pedido cinco jugadores y espero que me traigan uno… por lo menos”, dijo en sala de prensa tras la goleada del subcampeón de Europa, con la barba medio afeitar y el gesto avinagrado, como su guerra con Ed Woodward, el hombre fuerte del United en esto de los fichajes. Así que la guerra Mou-club acapara toda la atención de un equipo que llega rodado a este duelo (ya ha disputado cuatro amistosos, ni un triunfo frente a América, San José Earthquakes, Milan y Liverpool) y con un once que tiene a varios ex de LaLiga como sus caras más reconocibles: Alexis Sánchez (ex Barça), Mata o Ander Herrera podrían formar de inicio. Está por ver si De Gea, recién incorporado, tiene minutos o su entrenador espera para darle ya la portería.

As a seguir: Alexis Sánchez. A la espera de que Lukaku regrese tras haber disputado con Bélgica el Mundial, el chileno Alexis Sánchez (su selección no estuvo en Rusia) acaparará hoy el protagonismo en ataque de los diablos rojos. Ya marcó ante el Milán (empate a uno) y su presencia en el césped suele ser siempre garantía de rendimiento y sacrificio. Es uno de los que casi siempre cumple, aunque no siempre ve puerta. La temporada pasada sólo hizo tres goles con el United. Este curso espera redimirse y parecerse más a la versión del Arsenal por la que su actual equipo invirtió 39 millones de euros el pasado mes de enero cuando le restaban sólo seis meses como futbolista gunner.

Real Madrid

Hoy es un día histórico. De estrenos. Aunque no sea en competición oficial, el Real Madrid da banderazo de salida a la era Julen Lopetegui. O a la era post-Cristiano Ronaldo (y post-Zidane). Quizá dentro de no mucho se recuerde este día como el inicio de la era Vinicius Junior en el Madrid y, con él, el de una nueva delantera merengue. De la bbC a la BBV. Sí, son muchos estrenos. Tantos como incógnitas suscita este Real Madrid de pasado brillante y futuro por descubrir. Aún no sabemos cómo serán sus nuevas bases y su nuevo estilo de juego. Su nueva mecánica de búsqueda del éxito. Por eso lo de hoy no es un inicio de pretemporada más. Es un día histórico.

Arranque pleno de expectativas, pero algo famélico de nombres. El Real Madrid jugará frente a Mourinho y compañía (The Special One aún no ha sabe lo que es ganar al Madrid desde que salió de Concha Espina) sin muchas de sus figuras. Algunos están, pero no jugarán, parece, de inicio. Son el caso de los mundialistas españoles (menos Ramos, que apurará hasta el final su tiempo de descanso) y alguno más. Navas, Carvajal, Nacho, Kroos, Asensio, Isco o Lucas Vázquez aguardarán en el moderno banquillo del también vanguardista estadio de los Miami Dolphins.

Oportunidad para que luzcan algunas estrellas emergentes. Algunas son fichajes como Lunin, el portero ucraniano fichado este verano, u Odriozola, que evaporó sus vacaciones tras el Mundial para estar presto a las órdenes de Lopetegui. Pero sobre todo, las miradas serán para Vinicius, que apunta a titular en la izquierda. De los veteranos hay ganas de saber si Llorente o Ceballos se crecen y o qué rol tomarán Benzema y Bale. También habrá tiempo para perlas como Valverde o Javi Sánchez. Interesante cóctel para saciar la sed de fútbol en esta calurosa noche de verano.

As a seguir: Vinicius Junior. El Real Madrid pagó por él 45 millones de euros cuando su edad legal todavía no le dejaba ni siquiera conducir en España. Es una prueba de la gigantesca fe que le tiene el club blanco y en especial, su presidente. Ahora ya con 18 años en el pasaporte, su zurda ha llenado de ilusión y esperanzas al madridismo al calor de los destellos que ha dejado en los entrenamientos. Veloz, vertical y descarado, lo poco que se le ha visto en la capital recuerda a lo bastante que consiguió en el Flamengo. En poco más de un año, jugó 69 partidos, marcó 14 goles y dio 10 asistencias. Era su debut en la élite brasileña. No está mal. Ahora le toca perpetuar esa fama y mostrar sobre el césped el descaro que le precede, la fama que le persigue.