Real Madrid vs Atlético de Madrid, en directo Liga Santander 2018-19

Real Madrid

El Real Madrid recibe al Atlético. No debería hacer falta decir más. La motivación, como la valentía en la Mili, se le supone al partido. Pero resulta que los de Lopetegui han añadido un buen puñado de motivaciones extra a este duelo ya de por sí animoso. Uno de ellos es el espíritu de venganza. Por la Supercopa de Europa. El primer título europeo de la temporada se marchó al Wanda y aquello escoció demasiado por Concha Espina. Como el famoso meme de Ramos coronando a Griezmann. Luego el capitán del Real Madrid se cobró venganza con su tantarantán al francés por autoinvitarse a la mesa de Cristiano Ronaldo y Messi. Cuitas personales que hoy tendrán otro episodio.

Pero es que resulta que a todo eso hay que sumarle urgencias desgajadas del escudo del oso y el madroño. El Real Madrid necesita ganar porque sí. O mejor dicho, porque no lo hizo en Sevilla. El fiasco en el Pizjuán dejó tocado a un equipo que, una semana después de hacer soñar a los suyos tras la exhibición contra la Roma, pareció haber perdido todo aquello que esa noche ilusionó a los madridistas. Y para colmo, su posición de privilegio en la azotea de LaLiga peligra. Por ahí, subiendo y apretando por las escaleras está el Atlético, que ya sólo mira a dos puntos a los de Lopetegui. El técnico no podrá contar con Isco tras su apendicitis, ni con Marcelo, tras sus problemas de soleo. El que podría regresar es Carvajal para este partido de Liga, el torneo que, dice el entrenador del Real Madrid, está deseando ganar su equipo.

As a seguir: Asensio. A falta de Cristiano Ronaldo, todas las miradas del madridismo se centraron en un tridente ofensivo en el que, por ahora, nadie está rayando a la altura del luso. Ni Bale. Ni Benzema. Ni Asensio. Sin embargo, éste último aporta algo que los otros dos no tienen. El apoyo de una afición que lo venera como el próximo mesías. El hombre que guiará sus sueños. La estrella emergente que está por llegar. Dice Valdano que lo único que le falta es creérselo de verdad para estallar y llenar el firmamento que dejó vacío Cristiano. Hoy es una noche ideal para demostrar que puede hacerlo.Que es constelación referente y no mera estrella fugaz de bello, pero intermitente titilar.

Atlético de Madrid.

En apenas un puñado de días la depresión se ha trasladado de barrio en la capital. En San Blas la temían. Porque el Atlético de Madrid comenzó sin saber si era carne o pescado. Percepción híbrida que le hizo llenar el Metropolitano de signos de interrogación, que diría el maestro Sabina. No fueron los primeros partidos los mejores para los de Simeone. Sin embargo, en los últimos encuentros ha habido mudanza. Ahora la depresión ya no vive en la rivera del Wanda, sino que circunda la Castellana.

El Atlético la ha espantado a base de resultados contundentes y una mejora notable en el juego que le hace llegar a casa del eterno enemigo repleto de confianza. Sabedor de que, como dice Pantic, quizá ahora sea mejor que el vigente campeón de Europa. Por si acaso Simeone ha hecho un llamamiento a la gallardía de los suyos para que no levanten el pie del acelerador. “Éste es un partido de hombres”, ha dicho sobre un derbi que no se le da nada mal. Desde que llegó, el Atlético se ha atrevido a mirar de tú a tú al Real Madrid. Savic y Gelson serán baja. El Cholo duda entre Lemar o Correa y entre Rodrigo o Thomas.

As a seguir: Diego Costa. Dice Antoine Griezmann que ya puede sentarse a comer a la mesa de Cristiano Ronaldo y Leo Messi. Lo que quizá no recuerda el francés es que necesitó de la invitación de Diego Costa para, a principios de año, acudir sin miedo al banquete de los grandes. La reinscripción del hispano-brasileño en la plantilla desde enero le cambió la cara no sólo al Principito, sino también al Atlético. Hoy día sigue aportando ese trabajo de cuchillos afilados que tanto luce en duelos eléctricos como el de esta noche. Será un choque especial en el que sus virtudes luzcan más que nunca en sus cara a cara con una defensa con la que también tiene cuitas pendientes.